11 Pasos legales para constituir una empresa

Constituir una empresa es un paso decisivo para cualquier emprendedor o empresario. No solo implica cumplir con la normativa legal, sino también sentar las bases de un proyecto sólido que proteja tu patrimonio y facilite el crecimiento. 

En Bufete de Mora entendemos que, aunque emprender puede ser apasionante, también genera dudas legales. Por eso, hemos preparado esta guía práctica con los pasos legales fundamentales para constituir una empresa en España de manera segura y eficiente.

11 pasos legales para crear una empresa

1. Definir la forma jurídica

El primer paso al constituir una empresa es decidir qué forma jurídica tendrá. Esta elección condicionará aspectos clave como la responsabilidad patrimonial, la fiscalidad, la gestión contable y la facilidad para obtener financiación.

Las formas más comunes son:

  • Sociedad Limitada (SL): ideal para pequeñas y medianas empresas. La responsabilidad está limitada al capital aportado, y la gestión es flexible.
  • Sociedad Anónima (SA): recomendada para proyectos de mayor envergadura que requieren captar inversión. Requiere un capital inicial mayor y tiene una gestión más compleja.
  • Empresario individual o autónomo: la opción más sencilla, pero con responsabilidad ilimitada sobre el patrimonio personal.

Elegir correctamente desde el inicio puede evitar problemas legales y financieros en el futuro.

2. Solicitar la certificación negativa del nombre

Antes de formalizar cualquier trámite, es necesario comprobar que el nombre de la empresa está disponible. Esto se realiza a través del Registro Mercantil Central mediante la certificación negativa del nombre.

Este documento acredita que ningún otro negocio está registrado con el mismo nombre o uno muy similar, evitando conflictos legales posteriores.

3. Redactar los estatutos sociales

Los estatutos sociales son las normas internas que regulan el funcionamiento de la empresa. Incluyen información como:

  • Objeto social de la empresa.
  • Capital social y forma de aportación.
  • Órganos de administración y representación.
  • Reglas para la transmisión de participaciones.

Los estatutos deben redactarse con cuidado, ya que cualquier omisión o ambigüedad puede generar problemas legales o conflictos entre socios.

4. Abrir una cuenta bancaria y depositar el capital social

Para formalizar la constitución de la empresa, es necesario abrir una cuenta bancaria a nombre de la sociedad en constitución y depositar el capital social mínimo exigido por ley:

  • SL: 3.000 euros.
  • SA: 60.000 euros.

El banco emitirá un certificado de depósito, que es un requisito imprescindible para la escritura de constitución ante notario.

5. Otorgar la escritura pública de constitución

El siguiente paso es acudir a un notario para otorgar la escritura pública de constitución. Este documento formaliza la creación de la sociedad y debe incluir:

  • Datos de los socios y administradores.
  • Estatutos sociales.
  • Certificado de depósito del capital.
  • Certificación negativa del nombre.

Una vez firmada, la sociedad adquiere existencia legal, aunque aún queda por registrarla.

6. Inscripción en el Registro Mercantil

La inscripción en el Registro Mercantil provincial correspondiente es imprescindible para que la empresa tenga personalidad jurídica plena. Una vez inscrita:

  • La sociedad puede operar legalmente.
  • Sus actos tienen validez frente a terceros.
  • Los socios obtienen protección frente a responsabilidad personal.

El Registro Mercantil también publica la información básica de la empresa, garantizando transparencia.

7. Obtener el NIF y realizar la declaración censal

Toda empresa debe contar con un Número de Identificación Fiscal (NIF), necesario para operar, emitir facturas y cumplir con obligaciones tributarias. Para ello, se presenta:

  • Modelo 036 o 037 (declaración censal de inicio de actividad).
  • Copia de la escritura de constitución.
  • Certificado del banco que acredita el capital social.

El NIF es esencial para comenzar a operar legalmente y cumplir con Hacienda desde el primer día.

8. Inscribirse en la Seguridad Social y registrar a los empleados

Si la empresa va a contratar personal, debe inscribirse en la Seguridad Social y cumplir con todas las obligaciones laborales:

  • Alta de la empresa como empleador.
  • Afiliación y alta de los trabajadores.
  • Cotizaciones y seguros sociales.

Incluso si no se van a contratar empleados de inmediato, el empresario debe estar dado de alta como trabajador autónomo o administrador para cumplir con la normativa vigente.

9. Licencias y permisos específicos

Dependiendo del sector y la actividad, es posible que se necesiten licencias o permisos específicos para operar legalmente. Algunos ejemplos:

  • Licencia de apertura o actividad (ayuntamiento).
  • Autorizaciones sanitarias (alimentación, salud, estética).
  • Permisos medioambientales o de seguridad laboral.

No cumplir con estas obligaciones puede acarrear sanciones graves o incluso el cierre del negocio.

10. Libros contables y obligaciones formales

Una vez constituida la sociedad, es obligatorio llevar los libros contables y registros legales. Entre ellos:

  • Libro de actas.
  • Libro de socios.
  • Libros contables y registros fiscales.

Estos documentos deben estar actualizados y depositados en el Registro Mercantil según la normativa vigente. La correcta gestión contable no solo es una obligación legal, sino una herramienta para tomar decisiones estratégicas.

11. Contratos y protección legal

Finalmente, es fundamental prever los contratos y acuerdos legales que puedan proteger la empresa y los socios:

  • Contratos de socios y colaboradores.
  • Contratos comerciales y de proveedores.
  • Protección de propiedad intelectual y marca.
  • Pólizas de seguros y responsabilidad civil.

El asesoramiento legal en esta fase es clave para minimizar riesgos y garantizar la estabilidad del proyecto.

En definitiva, constituir una empresa es un proceso complejo que requiere planificación, conocimiento legal y atención al detalle. Cada paso, desde elegir la forma jurídica hasta gestionar contratos y obligaciones fiscales, tiene implicaciones directas sobre la seguridad y la viabilidad del negocio.

En Bufete de Mora, acompañamos a emprendedores y empresarios en cada etapa de la constitución de su empresa, ofreciendo un asesoramiento legal integral que protege su patrimonio y asegura que el proyecto cumpla con todas las obligaciones legales desde el primer día.

Emprender sin riesgos no significa eliminar la incertidumbre, sino construir tu negocio sobre bases sólidas y legales. Con los pasos adecuados, tu empresa no solo será viable, sino segura y preparada para crecer.

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